unorthodox mikveh

Por Eva E.

Me enteré por primera vez de la serie Unorthodox, Netflix por una entrada en la página Facebook personal de Maia Morgenstern, la actriz judía más conocida internacionalmente como María, la madre de Jesús, en la película de Mel Gibson, La Pasión de Cristo. Hice una nota mental, porque confio mucho en las recomendaciones siempre sabias de Maia, pero se me olvidó a los pocos minutos. Después, una mañana, un artículo en Elpais hablando de lo mismo me llamó la atención con un título llamativo: Seamos unorthodox.  Estabamos en el inicio del confinamiento y todos experimentábamos vivir con nuestros libertades restringidas. Así que, por la tarde, Netflix y porridge, porque en la cuarentena hay que ser saludables.

Conocía a la protagonista, Shira Haas de la serie israelí Shtisel, que me había encantado. Hablada en hebreo y en yiddish, también trata de una comunidad orthodoxa y de la lucha de un pintor para seguir con su arte.

Pero, ¿a qué se debe el éxito mundial de Unorthodox o es más bien algo como the right timing?

Unorthodox, Netflix en tercer lugar en Roten Tomatoes

En este momento en Rotten Tomatoes, la sensación de Netflix “Tiger King” se encuentra en la parte superior de la lista de programas de televisión más vistos, seguido por la tercera temporada del drama del clan del crimen “Ozark”. Pero llegando al número 3 está la sorpresa,  la miniserie de cuatro partes Unorthodox, protagonizada por un elenco de nombres desconocidos, y ambientada en una comunidad de judíos jasídicos satmar de Brooklyn.

unorthodox netflix
Unorthodox, Netflix

Basada, pero tomándose muchas libertades, en el libro de memorias de Deborah Feldman, best-seller de New York Times, la serie Unorthodox en Netflix arroja luz sobre un entorno insular donde se organizan los matrimonios, los hombres manejan el mundo y se espera que las mujeres den a luz a tantos bebés como sea posible para ayudar a repoblar la comunidad.  

Shira Haas, una nueva estrella del cine israelí

En el corazón de la historia se encuentra la intrigante actriz israelí de 24 años, Shira Haas, que interpreta a Esther “Etsy” Shapiro, de 19 años. Cuando conocemos a Etsy, ella se encuentra en el proceso de escapada a Berlín, donde los documentos de sus abuelos nacidos en Alemania le permitirán convertirse en ciudadana allí. Sale de Estados Unidos solo con la ropa que lleva vestida, una foto de su difunta madre y una brújula que le había regalado su profesora de piano.

Shira Haas tuvo papeles menores en el debut como directora de Natalie Portman en 2015 “A Tale of Love and Darkness“, en “The Zookeeper’s Wife” de 2017 y “Broken Mirrors” de 2018, así como en dramas televisivos como “Shtisel” (disponible en Netflix). También ganó un Premio de la Academia Israelí como mejor actriz de reparto en la película de 2017 “Foxtrot”.

El arte es revolución

Igual que acontecía al protagonista de Shtisel, que luchaba por  su pasión por la pintura, el arte es también aquí el impulsor de la lucha por la libertad. En el caso de Esty es su pasión por la música la fuerza que la empuja, que la sostiene y la sosiega. El arte como llama de su revolución personal, como manera de recrear su personalidad o mejor dicho, de desvelar su yo interior. El yo más verdadero de Esty se revela a través de la música. Esty no habla mucho, es seria y de pocas palabras. Toda su angustia y su lucha se expresan mediante su arte, que es la música y la mirada intensa de sus ojos tristes. El descubrimiento de su talento como cantante también viene como una sorpresa a final de la serie, porque Esty se había obstinado en tocar el piano.

El final es catártico, con esa fuerza cataclísmica que el verdadero arte tiene. El arte como revolución, evolución, descubrimiento y libertad. La voz de Esty que había sido suprimida por las reglas absurdas de una cultura machista, como tantas otras mujeres antes de ella, se alza cantando por todas ellas, por el pasado y por el presente. Esty canta por su abuela, que oía la música prohibida a escondites, por su madre y por sus futuras hijas.

Todos somos Esty

El canto de libertad de Esty nos hace vibrar a todos. Por la forma en que la música hace que sus ojos se llenen de lágrimas de alegría, por su deleite al quitarse la peluca que oculta su cabello afeitado, Haas nos permite identificarnos con las emociones de su personaje. Por eso, en algunos momentos, todos somos Esty. Y en los momentos difíciles del confinamiento por coronavirus, todos sentimos la necesidad de libertarnos de las restricciones.

La interpretación de Shira Haas es estelar y la ha propulsado al escenario mundial como una de las actrices israelíes más conocidas.

Preguntas sin respuestas

¿Qué es lo que no me ha gustado de la película? No muestra mucho sobre el proceso de reflexión de Esty, sobre sus dudas y sus batallas internas. ¿Habrá perdido Esty la fe en Dios? ¿Cuáles son sus preguntas y sus oraciones? La serie no arroja mucha luz sobre todo ese juicio interior de Esty y sobre sus  inquietudes, sobre el judaísmo, sobre Dios, sobre todo lo que gradualmente viene a cuestionar.

El mikveh de la libertad

La escena de la peluca es una de las más famosas de la película, pero es más compleja de lo que se nota a primera vista. De hecho, hay dos escenas que muestran el acto judío de purificación ritual al sumergirse en el agua. La primera vez, antes de su boda, el mikveh simboliza el inicio de la opresión, cuando todo su ser pertenecerá a otra persona, su marido, con derechos sobre su alma y su cuerpo. La segunda vez, en el lago en Alemania, en plena libertad y dueña de ella mismo, Esty se sumerge en el agua, para renacer purificada y tomando pleno control de su vida.

Caldo de pollo para el alma

Un crítico de cine ha llamado esta serie chicken soup for the soul  / caldo de pollo para el alma, retomando la antigua tradición culinaria de tantas madres y abuelas judías que vienen alimentando a sus hijos enfermos con esa maravillosa sopa. De generación en generación, la llamada penicilina judía es la respuesta en contra de todas las enfermedades.

¿Y para las del alma? Si, las abuelas quizás tengan razón. A veces, un caldo de pollo es exactamente lo que necesitamos.