web analytics
May 092011
 

por Dorel Schor

Una vez al año, Zina Bercovici logra algo increíble. Sin renunciar a su estatuto de pintora, entra en el papel difícil de curadora y productora, moviliza a conocidos artistas plásticos de varios países y los presenta al gran público a través de una exposición internacional de gran prestigio. El año pasado el evento ha tenido lugar en Tel Aviv-Yaffo, este año en la Galería Pall Mall del corazón de Londres.

La exposición, intitulada “El Espíritu del Arte” impresiona en primer lugar por su presentación gráfica. Ella reúne las obras de más de 40 artistas plásticos contemporáneos, de trece países, ofreciendo al público no menos de 60 pinturas y 21 esculturas. Como en un caleidoscopio de belleza, la galería de obras permite un diálogo productivo de las artes visuales, respectando el compromiso sugerido por el título, de ser un reflejo del espíritu del arte. Es fácil notar, en este siglo de la globalización, como aún se guardan las tradiciones e influencias específicas de los países de origen de los participantes, la herencia cultural, una diversificación que no perturba las interferencias, la comunicación y la creatividad.

Podríamos hasta decir que, por el contrario, los múltiples estilos y concepciones personales, las técnicas y materiales diversos utilizados enriquecen no sólo la imagen general de esta exposición sino que ofrece también una manera de entender el fenómeno artístico contemporáneo en el plano internacional. Dentro del gran grupo de artistas provenientes de países  como Noruega, Canadá, Alemania, Suiza, Australia, Francia, Italia, Estados Unidos, Chipre, Holanda, Bulgaria y Gran Bretaña,  destaca la participación israelí que cubre un tercio del total.

La presentación de este fenómeno cultural en el espacio tipográfico que tengo a mi disposición sólo  me permite la mención nominal de los israelíes, lo que lamento doblemente. En primer lugar, porque hay la posibilidad de seleccionar sólo 5 ilustraciones. En el segundo, porque ausentan los artistas plásticos de Rumania, con la esperanza de que, en las futuras ediciones, la curadora (que habla también rumano) redescubrirá el fenómeno artístico de su país natal.

Participan: Baruch Elron , Zina Bercovici, Batya Bombigher, Maureen Fain, Vera Gelert, Idith Makover, Solomon Leviev, Einat Maor, Yeruham Mezan, Ruthy Segal, Bruno Pascal, Edy Snir, Lyat Polotsky y Barbara Robinsohn.

La exposición ha demostrado otra vez el poder de atracción de este lenguaje internacional de las artes plásticas que, tal como acontece con la música, no conoce fronteras y tampoco dificultades cuando la gente quiere vivir el “Espíritu del arte”.