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Jun 042010
 

EL RENACIMIENTO CONTEMPORáNEO LUSO (ÁLVARO LOBATO DE FARIA Y MAC LISBON) por Héctor Martínez Sanz

Revista Madrid en Marco

Lee a Sartre, escucha a Pink Floyd y a Mozart, es profesor universitario de matemáticas y, más aún, es el Fundador y Director-Coordinador del Movimiento de Arte Contemporáneo de Lisboa (MAC, Lisbon, Portugal). Podrá pensarse que no son rasgos que encajen fácilmente, pero es precisamente esto lo que configura una personalidad única, al caso, la de Álvaro Lobato de Faria.

Ya son más de quince años dedicados a la promoción del arte contemporáneo portugués, al descubrimiento de jóvenes artistas y nuevas revelaciones o a la divulgación de la cultura portuguesa. Dedicación y esfuerzo que sólo pueden entenderse cuando existe un verdadero amor por el arte y la cultura. Y digo bien al señalar también la cultura, pues, el pensamiento -quizás una cita celebre destacable de Álvaro Lobato de Faria- que da la real dimensión del proyecto MAC se expresa en los siguientes términos: “Muchas veces he dicho que los pintores son como escritores, pintan imágenes escritas”. Efectivamente, el compromiso de Álvaro Lobato de Faria abarca la palabra hablada, por ejemplo, la portuguesa, que no sólo se escucha en Portugal; él lleva, trae, promociona y reivindica el arte contemporáneo y joven allá donde la lengua portuguesa esté presente. ¿Por qué? La explicación podría ser perfectamente: porque cada uno siente en la lengua que habla, pues en ella expresa su ser. Al caso, ya no sólo quedándonos en el idioma, sino universalizando el principio mencionado en las artes: cada uno siente en la paleta que emplea, pues con ella expresa su ser. Si ocurre con la lengua, oral o escrita, ocurrirá también con ese lenguaje universal de la pintura, razón por la que existe una pintura contemporánea portuguesa y un movimiento, como el Movimiento de Arte Contemporânea, dispuesto a reunirlo y difundirlo al resto del mundo.

Frente a la falta de entusiasmo y el pesimismo de la juventud artística portuguesa, Álvaro Lobato se ha levantado como una recia columna para demostrar, matemática y humanamente, que aquellos sentimientos carecen de una razón y fundamento. Lo que antes fuera el proyecto MAC de Lisboa es hoy una sólida y auténtica realidad de casi ochenta artistas, de dentro y fuera de Portugal expuestos o presentados en Lisboa, que cualquier estudiante de Bellas Artes puede visitar y en la que, incluso, puede participar. Como decía antes, este infatigable empeño en medio del desinterés, tan sólo cabe comprenderlo contando con un inmenso amor al arte y a la cultura.

Análogamente a los mecenas filántropos del ayer renacentista, bajo cuya protección y ánimo se desarrollaron obras artísticas fundamentales que todavía hoy admiramos, Álvaro Lobato de Faria es un estímulo del arte en Portugal, no solamente para el artista, sino también para el público y el país. Alejado del mercantilismo galerista, de la obra de arte como artículo de lujo reservado a minorías, Lobato de Faria y MAC ofrecen dos espacios en Lisboa que facilitan el acceso a las artes de creadores y espectadores y que amplían los horizontes de lo artístico de la tierra lusa, nacional e internacionalmente. En este sentido, no es exagerado hablar de un Renacimiento del arte portugués –o arte de habla portuguesa- tal y como se entiende históricamente en cuanto al s. XVI. ¿Por qué no pensar que gracias a Lobato de Faria podamos estar ante los Fra Ángelico, Boticelli, Buonarotti, Durero, Brueghel o Greco de un futuro no muy lejano en Portugal? Al fin y al cabo, los genios lo son por sí mismos y lo que se necesita es el escenario o plataforma donde puedan ser mostrados sus talentos. Es decir, el punto de apoyo o el cruce de caminos que representan juntos MAC y Lobato de Faria, tienen una importancia máxima en los tiempos que corren; tiempos en los que el arte sobrevive y se expande por los caminos que estos conquistadores logran abrir por entre las enmarañadas selvas de las sociedades actuales.